Una buena composición de cuadros jamás pasarán de moda. Serán un fondo de armario para nuestras paredes, no solamente por la belleza que nos ofrecen, sino porque nos representan y nos ayudan a expresaran parte de nosotros mismos que quizá no seamos capaces de transmitir con palabras o gestos.
De hecho, la composición de cuadros de pared es, por así decirlo, otro ‘arte’. Con él puedes sacar tu lado más creativo e imaginativo y jugar con la localización, el tamaño y los colores de las piezas que hayas elegido y crear composiciones únicas. Sin embargo la línea entre el equilibrio al combinar y el caos de cuadros sin sentido y mal colocados es más fina de lo que parece.
Por eso, hoy venimos cargados de ideas, consejos y puntos clave para que, si quieres crear una composición de cuadros, puedas comenzar con algunas bases. A partir de ese punto, la audiencia será toda tuya. ¡Vamos allá!
Qué tener en cuenta en la composición de tus cuadros
Aunque cuando compramos un cuadro vayamos inmediatamente a por el taladro para hacer un agujero y colgarlo en la pared, existen más formas de colocarlos en casa: puedes ponerlos sobre una balda o apoyarlos en el suelo. Estas opciones son menos ‘permanentes’, ya que puedes coger el cuadro y moverlo de sitio cuando quieras y sin problema. En una pared no podemos ponernos a hacer agujeros por todos lados hasta que le encontremos el lugar perfecto al cuadro.
Antes de hacer de nuestra pared un queso gruyère, ten en cuenta estos 4 puntos a la hora de crear una composición de cuadros en pared:
El valor de lo que cuelgas.
Los cuadros, láminas o fotos que enmarcamos cuestan dinero, pero ese no es su auténtico valor. Este reside en las emociones que nos transmite y las que recordamos al observar nuestro cuadro. Eso hará que sea nuestra posesión más preciada y le queramos dar el protagonismo en el espacio que se merece. No importa que sea un cuadro pequeño; lo importante es que el sitio que escojas sea el que se lleve todas las miradas. Analiza el espacio o habitación el que que quieres hacer la composición y observa: ¿qué pared es la que se ve nada más entrar? ¿Hay algún elemento que distraiga? Si diseñas el espacio para que el cuadro sea el protagonista, conseguirás llamar la atención.
El tamaño.
Este tema siempre lleva de cabeza a las personas que quieren montar una composición de cuadros por primera vez. ¿Se ponen todos del mismo tamaño o se puede variar un poco? Ambas opciones son perfectamente válidas. Todo dependerá de las obras que quieras colgar (si ya las has comprado), del espacio que tengas y de lo que quieras transmitir. Si finalmente decides variar el tamaño de la composición, deberás pensar en todo momento que todas las piezas que coloques deben crear una armonía entre ellas. No pongas los cuadros al tuntún; combina piezas más grandes con otras pequeñas para que no queden todas las del mismo tamaño en un lado de la pared.
Si te decantas por utilizar cuadros del mismo tamaño, puedes comprarles marcos iguales y dejar una distancia que sea el doble del grosor del marco. Así puedes tomar una medida de referencia y colocarlos todos igual para que queda coherente.
En todo momento, y elijas la opción que elijas, ten en cuenta el espacio en el que vas a realizar la composición. Si la pared que has elegido es muy amplia, puedes colocar muchas más piezas que si es una pequeña o con poco espacio porque hay más objetos colgados. Empieza poco a poco; pon pocos cuadros y, si ves que queda vacío, añade. A eso siempre estás a tiempo. Prueba y visualiza el conjunto desde diferentes ángulos para asegurarte de lo que queda bien y de lo que no.
La composición.
Para que no quede una composición sin sentido, elige un punto clave que vincule y una de forma visual todos los cuadros. Puedes poner los mismos marcos, que todos los cuadros tengan colores similares o sean de la misma temática… Intenta buscar algo que los una para que quede una composición firme.
Para poder visualizar mejor la composición que quizá tengas ya en la cabeza, puedes utilizar papel de regalo o cualquier otro tipo que tengas en casa o que vayas a reciclar y recortarlo del tamaño de los cuadros que ya tienes o que te gustaría que tuviesen y pegar los trozos en la pared como washi tape (para que la pintura no salte). Así puedes ir moviendo ‘cuadros’ hasta que tengas la composición perfecta. Si le haces una foto podrás tenerla de referencia para después colocar los cuadros de verdad.
La altura.
Seguro que si piensas en cuadros, directamente querrás situarlos a la altura de los ojos. Es lo normal si colocas solamente una pieza, pero si vas a hacer una composición no es lo único que cuenta. Si tienes que poner muchos cuadros, deberás repartirlos por el espacio, por lo que unos quedarán más bajos que otros. No hay problema si se eligen correctamente: puedes poner los más llamativos un poco más abajo porque atraerán la atención igualmente. Por supuesto, si hay alguno al que le tengas mucho cariño, debe ser el protagonista de la composición, así que en el centro debería ir.
Deberás también tener en cuenta dónde vas a colocar la composición. Si va a estar, por ejemplo, delante de tu escritorio, la mayor parte del tiempo que la veas estarás sentado, así que quizá tenga que bajar un poco la altura de la colocación de los mismos. Si la vas a poner encima del sofá o de un cabecero, deja una distancia de unos 20-30 cm. Y la regla de oro: que nunca queden muy cerca del techo.
Tipos de composiciones de cuadros
Ahora que ya tenemos algunas bases a la hora de crear una composición de cuadros para pared, podemos pasar a todas las ideas de creación que tenemos preparadas para ti. Estas son algunas de las que más nos gustan, pero siempre somos partidarios de que pruebes y dejes volar tu imaginación para crear el espacio que necesites. Si en algún momento te bloqueas y no sabes qué hacer con todos tus cuadros, siempre nos tendrás ahí. Ahora, hablemos de decoración:
El tres en raya.
Esta composición se basa en el juego del mismo nombre; de hecho, por eso lo han bautizado de esta forma. Como ves en la imagen, se trata de colocar 9 cuadros con el mismo espacio entre ellos, de forma que generen un cuadrado. Esta composición es perfecta si tienes cuadros del mismo tamaño y temática, ya que aporta orden y originalidad al mismo tiempo. Su forma es perfecto para un cabecero de cama, por ejemplo.
Trío vertical.
Solamente necesitas 3 cuadros que cumplan una característica específica: deben ser alargados y del mismo tamaño. Si los colocas uno al lado del otro a la misma altura conseguirás un equilibrio perfecto. Generarán verticalidad y harán que los techos parezcan más altos. Si no tienes este tipo de cuadros, puedes coger pequeños cuadros y colocarlos en vertical, de manera que parezca un único cuadro alargado. Si tienes una casa pequeña, esta idea es la mejor, ya que visualmente hace más altos los techos y parecerá que la estancia es más grande.
A 2 ritmos.
Simple pero efectiva. Esta composición solamente cuenta con 4 combinaciones iguales de 2 cuadros (uno alargado y otro cuadrado). Solamente tienes que ir variando su localización, adaptándola al espacio que tengas. En esta opción puedes volverte mucho más creativo y experimentar. La forma de la composición no tiene porqué ser un cuadrado. La clave es que el resultado quede bien en la estancia y en la pared.
Molinillo de viento.
Esta opción requiere 4 cuadros del mismo tamaño pero colocados a distintas alturas, como si fuese un molinillo. Si quieres, puede innovar y colocar tus obras de varios tamaño pero con esta forma y ver cómo queda. Aporta mucho dinamismo al espacio y es una forma más única de situar los cuadros.
Tetris.
La opción Tetris es la ideal si tienes 3 cuadros de distintos tamaños cada uno. El ‘truco’ está en su colocación: tienes que intentar encajarlos para que formen un un rectángulo perfecto. Si los complementas con marcos de distintos colores seguro que consigues una combinación única, dinámica y con un toque vintage muy interesante.
Consejos de última hora
Colgar cuadros puede ser una tarea más compleja de lo que podamos pensar. Como te hemos dicho antes, lo mejor es recortar papeles del tamaño de las obras para ir colocándolas y elegir el sitio ideal a cada una de ellas. Una vez lo tengas, ajusta tu composición de cuadros en la pared siguiendo estos consejos:
- Deja al menos 5 cm de separación entre cada cuadro. Así no se robarán protagonismo entre ellos.
- Si tienes algún cuadro que mida menos de 75 cm de alto, colócalo por encima del nivel de los ojos.
- La altura correcta para colocar un cuadro es a la de los ojos, para que las imágenes no se deformen.
- 2/3 del espacio deben estar destinadas a la composición, calculando la distancia entre el mueble (si hay uno) y el techo. Separa la obra del sofá unos 20cm.
Si tienes alguna duda o no sabes muy bien cómo hacer una composición de cuadros en tu casa, en Home Original estamos a tu disposición para ayudarte en cualquier tema relacionado con el arte. Ofrecemos un servicio cercano y sabemos adaptarnos a tus necesidades, asesorándote en cada momento y lugar necesario. Puedes ponerte en contacto con nosotros para poner en marcha cualquier composición de cuadros artesanales y pintados a mano que podamos ofrecerte.






